Thursday, November 30, 2006

Bilbao






Paris tiene su fama de ciudad romántica, histórica, hermosa y todo lo que se les ocurra, pero confieso que lo que más me gustó de mi viaje fue Bilbao. Es una ciudad pequeñita perteneciente al País Vasco con un ambiente tan agradable, bellos paisajes y muchas cosas por hacer. Históricamente hablando es una de esas ciudades modelo que han sido pasadas por alto debido a los problemas españoles internos y probablemente a la pereza cultural a la que estamos acostumbrados: todos queremos viajar y conocer de lo que poco o mucho conocemos desde siempre, entiéndase Paris, Madrid, Londres, etcétera. Incluso me avergüenza decirlo, pero luego de conocer Bilbao y Barcelona me sorprendió darme cuenta de cuántas cosas me gustan y me han gustado desde hace mucho de España, pero nunca fue uno de mis planes pricipales visitar dicho país, y es que siempre resulta más atractivo a la vista de los demás la Torre Eiffel, Roma, el Vaticano, y todos esos íconos que muchas veces no sabemos ni qué significan pero queremos fotografiarlos "para decir que estuvimos ahí". En lo personal, no me considero de ese tipo, pero también es cierto que cuando hago mis planes fijo la vista en los puntos más conocidos no sólo por comodidad sino porque es difícil conseguir referencias de lugares más pequeños o poco visitados. En fin.
Estuve en Bilbao 3 días y con eso me bastó para enamorarme de la ciudad, más que nada del Guggenheim que no me cansé de admirar cada que pasamos junto a él, pero es que cada vez me parecía diferente, nuevo.
Unos días antes de llegar había hecho una presentación con respecto al País Vasco y Cataluña, así que en ceros no iba, pero estar ahí, ver otro tipo de diversidad, una que coexiste no gracias al turismo, sino una que se debe a la mgración de otro tipo de españoles a la región, me dejó un buen sabor de boca. Es admirable cómo es que una ciudad tan pequeñita puede causar tal impacto, cómo es que los golpes bajos le han dado más fuerza en vez de debilitarla. Y es que lo digo porque Hungría es uno de los países con más alto índice de suicidios en Europa (me parece que el segundo), además de que los húngaros no son personas muy amables, y se alega que es gracias a los golpes que históricamente ha venido recibiendo, a las guerras perdidas, las ocupaciones y las desilusiones políticas y sociales. Todo este tiempo había comparado a Hungría solamente con México (porque vaya que afortunados no hemos sido, e inteligentes tampoco), veo a mi país como uno feliz a pesar de las desgracias, somos famosos y queridos en este lado del mundo por nuestra calidez, nuestro sentido del humor, y me enorgullece decir que a pesar de lo que sucede siempre hemos sabido seguir en pie. No obstante, Bilbao me ha parecido admirable de otra manera. Esta ciudad no sólo se ha mantenido en pie sino que ha sabido desarrollarse, y es lo que a los mexicanos nos ha faltado: como siempre hemos seguido adelante (o al menos donde mismo), aguantando lo que venga, hemos terminado por parecer un buen pueblo para explotar, uno que sin importar cuánto se le maltrate no le queda otra que seguir ahí.
Para terminar, menciono superficial pero felizmente que además de lo antes mencionado... ¡cómo me gustó la comida! jajaja, probablemente porque tenía mucho sin comer como se debe y mi prima nos consintió en grande... Gracias jeje...

Wednesday, November 22, 2006

Fotos de Versalles








Versalles

Llegamos a Versalles cerca de las 10am y no caminamos más de 5 minutos en busca del Palacio que apareció al final de una calle que parecía interminable de la emoción de verlo frente a mí y no poder llegar YA. Desde la puerta de entrada me pareció enorme, pero no tenía ni idea de lo que había detrás.
El recorrido fue hermoso porque todo tenía sentido con los audífonos con guía en español (extrañaba el español, y ahora lo extraño de nuevo). Cada una de las salas eran explicadas y de pronto dejaban de ser sólo paredes adornadas pretenciosamente. No es de mi entera fascinación ni el estilo barroco, ni el rococó, ni los adornos dorados en tal proporción, pero hay que reconocer algo bello cuando se ve, y el Palacio de Versalles es realmente bello.
Los jardines llegan hasta donde la vista alcanza y la parte de María Antonieta ni siquiera se alcanza a ver. Que por cierto las propiedades de María Antonieta fueron mis preferidas, los techos eran menos altos y tenía baño, aunque la capilla... No puedo expresar lo maravillosa que me pareció, definitivamente no me inspiró ir a rezar ahí, pero bueno, es agradable a la vista.
Vi mucha gente comiendo o haciendo ejercicio en los jardines y les envidié un poco, es que ¿se imaginan ir a correr a los jardines de Versalles? no es cualquier cosa, eh, jajajaja!! o hacer un pic nic ahí, yo creo que hasta el panesito te sabe más rico, y digo creo porque tan brillantes nosotras no llevábamos nada de comer y luego de 4 horas de caminar sin parar y sólo el desayuno del hostal en la pancita, estábamos a punto de morir de calor, cansancio y hambre. Pero todo valió la pena. No deja de parecerme sin sentido tener las cosas que tenían, cosas sin la mayor utilidad para cualquier persona en tamaños inimaginables en color dorado y que ni como adorno los tendría en mi casa, pero, reconozco que se veía todo muy bien en conjunto. No se dejen engañar por mis palabras, saben que la pretensión me aburre, pero les adjunto las fotos para que vean que en verdad es sorprendente, bueno, al menos espero que se den una idea.
Mañana continúo con España :D

Saturday, November 18, 2006

Paris :D




Todo comenzó el 8 de noviembre. Salimos del aeropuerto de Budapest con destino a Paris. Llegamos ya de noche y nos dimos a una rápida pero complicada tarea: comprender el metro. Digo, yo sé que un vez que conoces uno no debe resultar tan difícil de comprender los demás, pero vivo en una ciudad donde hay sólo tres líneas y allá me sobraban unas 17 jeje... En fin. Luego de unas cuantas vueltas de más llegamos al hostal planeado, nos registramos, dejamos nuestras cosas y salimos con nuestras respectivas cámaras a la Torre Eiffel que no quedaba muy lejos. Es una sensación extraña porque no es como en las películas, no abres los ojos y tienes frente a ti esta gigantesca estructura de metal, sino que la vas viendo desde unas cuadras antes, iluminada, y ganando tamaño frente a ti, hasta que te encuentras debajo. Nunca me ha parecido algo que debiera conocer en mi vida, pero ya estando ahí es algo bastante impactante, tanto que nos estuvimos un buen rato sentadillas observándola, porque como quiera que sea es un ícono europeo, ¿no? Y creo que fue entonces que entendí que estaba viajando, que de nuevo no estaba donde siempre había estado y que todo estaba comenzando. A unos metros de la Torre hay un monumento a la Paz inaugurado en el 2000 (si no me equivoco) y me pareció encantador, no es que fuera algo muy artístico ni nada, simplemente son de esas cosas que me gustan (ustedes saben cómo soy idealista, ¿o ya se les olvidó?), pero cuando me preparaba a tomarle una foto desde un ángulo donde se viera la torre al fondo vi que estaba en reparación por vandalismo... Y sí, en ese momento esa parte de mí que cree en el poder de esos pequeños detalles, de las buenas voluntades murió un poco (pero no mucho, no se emocionen).
A la mañana siguiente comenzó un día largo, pero tan bueno. Primero que nada fuimos al Louvre y con el corazón en la mano les digo que fueron momentos de esos que recordamos y no estamos seguros de si sucedieron o los soñamos. En cualquier caso lo disfruté en grande, en especial la sala Miguel Ángel y todo lo que había ahí. Vi también la Mona Lisa, pero confieso que lo único que me gusta de esa pintura son las manos de la Mona en cuestión, me dan una sensación de que respira y puede moverse en cualquier momento, pero además de eso no soy una de sus más grandes fans.
La segunda parada fue el Orsay, y qué belleza. Estoy más que enamorada de ese museo, me encantó su estilo más relajado. Es obvio, digo yo, porque es arte contemporáneo. Disfruté a mis bailarinas como nunca, les vi tantos detalles que en mis litografías no se parecian, las veía rascándose la espalda, acomodándose la falda, veía la luz colarse entre sus cabellos, y luego llegaron los demás, Van Gogh, Monet, Manet, Millet... y fui feliz en cada una de las salas. La vida misma es testigo de que no quería irme, pero seguía en Paris, ¿no?
Desde el Orsay caminamos hasta Notre Dame a orillas del Sena. Llegamos y ya era hora de comer en nuestros pequeños y hambrientos mundos, así que entramos, caminamos y bueno, yo me indigné porque de por sí no soy muy fan de las iglesias y detesto encontrar en cada una de ellas un pequeño nicho capitalista. Dicho ese comentario sabrán que no tengo mucho que decir de Notre Dame. Salimos y nos compramos nuestro baggette de pollito y la Coca-Cola más cara de mi vida (3 euros!!!!), y lo peor del caso es que ni siquiera me gusta el refresco, pero había que compartir gastos.
De ahí nos fuimos al Moulin Rouge, no más de pasadita para verlo de fuera y decir que estuvimos, ¿no? La verdad no sé con qué finalidad, pero mi roomie me lo pidió y si yo la llevé a dos museos algo tenía que concederle. Ya ahí estábamos cerca del Sagrado Corazón así que también fuimos, subimos, entramos, tomamos fotos y bajamos.
Llegamos al Arco del Triunfo cerca de las 8pm y una media hora después comenzamos a caminar los Campos Elíseos, pensando que sólo lo necesario para distraernos un rato, pero de pronto ya los habíamos terminado y el espectáculo a penas comenzaba. El puente que da hasta los Invilides se extendía ante nuestros ojos y yo no podía dejar de caminar. La ciudad se veía hermosa, el río iluminado y los juegos de luces de la Torre al fondo.
Sé que fue un recorrido expres, pero la verdad me dejó pensado mucho. A donde quiera que veía había grandes monumentos, grandes iglesias, grandes y grandes... Y creo que tiene mucho que ver eso con la cultura de un país. En México no hay tanta "grandeza" (en el sentido explícito), creo que nosotros mismos nos hemos subestimado y no hemos plasmado esa riqueza cultural de la manera en que otras culturas lo han hecho y hasta cierto punto nos hemos convencido de que no existe tal, al menos no para dejarla salir. Es triste porque es verdad que la ciudad es bonita (porque así como que hermosa, tampoco) y que hay muchísimas cosas que ver, pero gran parte de esas cosas no son más que monumentos al monumento de fulanito... y no subestimo su existencia, su belleza o su valor cultural, pero me pregunto por qué nosotros hemos dejado de lado tantos y tantos pasajes que valen la pena ser al menos aprendidos, y los medios visuales siempre son de ayuda jeje...
En fin, de momento es todo porque al día siguiente fuimos a Versalles, pero eso lo dejo para mañana.
Muchos besos a todos, gente! :D

Saturday, October 21, 2006

Szentendre



De nuevo reportándome. Esta vez les cuento de un pueblito al que fui hace ya un rato, pero no me había dado el tiempo de contarles. Me fui yo sola porque mis roomies andaban de viaje y desde luego que yo no me iba a quedar de brazos cruzados, me subí a un tren y llegué a Szentendre. Es un pueblito pintoresco, algo así como nuestro maravilloso Guanajuato.
Fue chistoso porque llegué sola y desde luego que sin mapa ni mayor instrucción que donde tomar el tren y dónde regresar, así que pensé "Caminaré en línea recta, si no encuentro nada me regreso y voy hacia el otro lado" y así lo hice. Gracias a la vida tuve la suerte de llegar al centro luego de unos 5 minutos de caminar, o al menos cerca, porque vi mucha gente aglomerada en una sola calle, unos de ida y otros de regreso, y siguiendo a los que iban, eventualmente llegué. Es un lugar muy turístico, me sorprendió que los comerciantes hablaran español y, bueno, me volvi loca de la emoción tomando fotos de las cosas típicas y muero por comprar los sobresillos de paprika que venden para llevarlos a México, sobresitos que vienen con una cucharita que dice "Budapest" así que pueden comerse la paprika que les lleve sin miedo a perder el recuerdillo jeje...
Luego de ver tantos platos, cucharas, muñecas, bolsas y demás, seguí caminando y me encontré de nuevo con mi amigo el Danubio. Hay una especie de malecón que, bueno, imagínense qué belleza... Una vista hermosa, un paisaje colorido y sereno, hermoso. Fue una tarde deliciosa, tiempo de calidad conmigo misma, de ese que hace falta para agradecer y disfrutar de los buenos tiempos de la vida y recordar los malos pensando que también gracias a ellos estamos donde estamos, ¿les ha pasado?
En fin. Luego de eso volvi tranquilamente a la estación de tren porque no tenía ni idea a qué hora salía el último y no quería investigar acerca de hostales en Szentendre. Pero bueno, es una de mis pequeñas aventurillas, uno de esos lugares que vale la pena compartir.
Pero, chicos, chicas, adultos y adultas, estando ahí, sentadita yo sola, con cámara en mano, mi bolsita tejida (gracias, mami), y una mirada de "Qué bonito lugar... ¿cómo regresaré a Budapest?" (porque seguro esa cara tenía jajaja), siempre pienso en ustedes. Yo sé que algunos leerán esto y pensarán que seguro sólo hablo de la familia, pero no, sé que todos ustedes, esos que me echan porras, que han estudiado conmigo, que me han dicho que sí puedo en todo momento, o los que con su ejemplo me han inspirado, todos, todos, son los que me tienen aquí, de una u otra manera han afectado mi vida para que yo terminara aquí. Parece fatalismo, pero no lo es, es puro amor puro. Así que gente, disfruten de mis relatos confiando plenamente en que son por y para ustedes.
Besos.

Tuesday, October 17, 2006

Pics




Les regalo otras pocas fotos para que se den una idea de mi vida.
La primera es la noche de mi cumpleaños. Antes del gas lacrimógeno jajaja!
La segunda es junto al Danubio antes de que empezara este frío del mal...
Y la tercera es de los plantones frente al Parlamento.
Los amo a todosssssss
Adiós.........................

Cómo han pasado los años...

Sé que hace mucho que no escribo y que ustedes quisieran leer una entrada interesante, pero la verdad es que hoy tengo ganas de platicarles cosas más triviales, cosas que hacen el día a día de esta pequeña mexa en este lejano país.
Debo decirles que paso por un proceso un poco extraño. Me gustan mis días, disfruto muchísimo la ciudad, las vistas que no voy a tener de nuevo, recorremos la ciudad concientes de que probablemente no volvamos a estar en muchas de esas pequeñas calles de nuevo y las atesoramos, pero al mismo tiempo es extraño darse cuenta como estando aquí no soy nada especial en la vida de nadie. No sé si me explico, pero es un sentimiento difícil de describir... subirse al metro, caminar a la escuela, ir al mercado, sentarme a leer en el parque, y que nadie lo sepa, que nadie esté enterado, nadie sepa quién soy, nadie pregunte dónde estoy, nadie nada... Pero no se siente mal, es una independencia que no había sentido. Claro, cabe mencionar que mis roomies y yo ya somos una pequeña familia y que procuramos estar al tanto unas de las otras. Tenemos planes ya de pasar juntas la Navidad para no ir a pasarlo solitas en un hostal o algo (porque hay planes de viajes para esas fechas) y la verdad es que ya tenemos un extraño lazo amistoso-familiar jajaja!!! Nos amamos como amas a esa hermana que tira migajas sobre tus cosas y no limpia, esa hermana que se come ese último pedazo de pan que guardabas para el desayuno, jajaja! Pero todo bien, hemos tenido suerte de encontrarnos antes de venir, es una experiencia extraña conocer un país nuevo, gente nueva, y a la vez vivir con personas a las que a penas estás conociendo. Es un curso intensivo de varias materias a la vez jajaja!!
Y es que es raro, porque en mi completa ignorancia del idioma, la exclusión del ambiente en que vivo se acrecenta, estoy totalmente aislada y eso de tener clases sólo dos días a la semana me deja sola con mis pensamientos gran parte del tiempo. Es bueno, es parte de lo que quería hacer estando aquí. Tenía ganas de un tiempo de calidad conmigo misma y me agrada ver cómo van saliendo de mi cabeza todas esas cosas que estaban perdidas, escondidas u olvidadas detrás de la rutina diaria, del ir y venir, de la monotonía y la vida tec.
Tengo ya mis planes más o menos hechos para mi primer viaje. Voy a Francia y España a mediados de noviembre. Estoy muy emocionada. Primero porque es mi primer viaje. Segundo por Paris, baby, por el Louvre, uy!! qué emoción!! sé que hay muchas cosas más, pero eso es lo que ansío de verdad. Y de España, quisiera decir que estoy en busca de algo igual de cultural, pero a decir verdad lo que más me emociona es ver a mi prima jajajaja!!! El plan es estar con ella unos días en Bilbao, pero es que de verdad necesito un poco de "familiaridad" jeje...
Por otro lado, les cuento que justo hoy terminé mis exámenes de medio término. La verdad estoy un poco asustada porque son muy, muy diferentes de los del tec. Son pocas preguntas derivadas de kilos y kilos de información, y acá no hay tareas o quizes, lo que deja casi toda el peso de las calificaciones en los exámenes escritos y eso, para nosotros que estamos acostumbrados a vivir de las diferentes ponderaciones, es realmente aterrador.
Para terminar, y no porque tenga poco que decir, sino porque es tarde y tengo varios días desvelándome leyendo una gran cantidad de cosas (desde Marx hasta el derecho que regula el comercio internacional...), les digo que este tiempo, aunque ha sido poco, me ha dejado ver cosas de mí y de los demás (tanto de las personas nuevas como de ustedes) que no conocía y no esperaba. Creo que eso último ha sido lo mejor, las cosas que no se planean. Yo me mentalicé para el hambre, el cansancio, y un poco para el frío jeje..., pero créanme, que las sorpresas que da la vida son lo que hace que valga la pena todo lo demás, esos detallitos tan deliciosos (buenos y malos) que le dan sabor a la vida y que me recuerdan lo interesante, por así decirlo, que es estar viva.

Tuesday, September 26, 2006





Les anexo unas cuantas fotos para que no digan, pero es que en vdd tengo grandes problemas para subirlas, no sé por qué. En fin, los quiero... Hasta siempre.

Thursday, September 21, 2006

21 en Pest

Hola a todos luego de un receso de mi hermosa presencia en la web.
Esta ha sido una semana interesante, me ha tocado vivir una época digna de análisis y hasta de contemplación. Trataré de contarles un poco de lo que pasa por acá para que vean que no vengo no más de vacaciones y que tiene sentido que ande de este lado del mundo.
El domingo pasado el Primer Ministro apareció "chamaqueado" (recuerdan la expresión, ¿verdad?) en los medios de comunicación, en un "videoescándalo" (para que se sientan más familiarizados con la situación), diciendo que había mentido para ganar las últimas elecciones, hablando de lo mal que estaban los indicadores económicos, y bueno, una gran cantidad de cosas que han puesto al pueblo húngaro furioso. Hay que tomar en cuenta que son un país que no tiene muchos años conociendo la democracia, al cual, igual que al resto de nosotros, se le ha dicho que este es el mejor modelo de gobierno y lo han adornado de todas las maneras posibles, y verse traicionados así representa lo mismo que han representado para nosotros tantas mentiras antes, hoy y, seguramente, mañana.
Entrar a la Unión Europea también ha representado para los Húngaros un reto porque, además de haber cumplido con los criterios de Copenhage (que son los requisitos para ser Estado Miembro), ahora tienen que cumplir con los de Mastich para adorptar el Euro y, Bruselas lo ha reconocido, eso le va a doler a Hungría, pero en este momento le duelen más las mentiras y la gran desilusión de la democracia (probablemente no en sí misma, pero si aquí en este momento).
Estos días ha habido protestas frente al Parlamento pidiendo la renuncia del Primer Ministro (del cual me reservo el nombre por miedo a escribirlo mal). La mayoría de la gente ha ido en plan pacífico, pero no han faltado los disturbios más grandes. Además el movimiento se ha ido esparciendo por la ciudad y se encuentran algunos problemitas en las principales calle (Blaha y Oktogon para quien quiera buscar en el mapa en google). Hoy como a eso de las 3am veníamos regresando de un pub donde fuimos a festejar mi vigésimo primer aniversario de vida, y una cuadra antes de llegar a la estación donde debíamos tomar el tran estaba una camioneta de una televisora, y justo en la estación una cantidad considerable de policías. Unos chicos mexicanos que estaban también esperando pasar nos dijeron que habían lanzado gas lacrimógeno y que se había puesto un poco fuerte al asunto. La policía se nos acercó y nos indicó por donde irnos para no tener que pasar por ahí. Mis ojos lloraron las siguientes 3 o 4 cuadras. Había mucha gente en la calle porque no había transporte público y se veía la basura de algunos botes tirada por la calle por donde supongo que pasaron algunos de los incidentes de anoche.
La verdad que no etá peligroso el asunto, es decir, mientras sepamos qué calles evitar todo está tranquilo. Es como todo, mientras no nos metamos demasiado todo está bien, ¿no?
Les invito a que lean un poco al respecto y hagan las comparaciones con México, porque son más de las que parecen.
Para terminar puedo decirles que me encanta haber tenido un cumpleaños como este. Lo recordaré de manera especial (a pesar de que los cumpleaños no me resultan nada especial por sí solos) y me alegra ser parte de la historia de un país tan lejano y, aparentemente, diferente al nuestro.
Besos a todos, y prometo escribir cosas más divertidas la próxima vez.